La Red Sísmica Canaria reporta 337 terremotos de baja magnitud en la última semana, la mayoría en Tenerife.
La Red Sísmica Canaria ha registrado un total de 337 terremotos de baja magnitud entre el 27 de febrero y el 6 de marzo de 2026. El valor máximo de estos terremotos fue de 2,4 y estuvo relacionado con un evento ocurrido entre las islas de Tenerife y Gran Canaria el 2 de marzo de 2026.
Estos datos fueron proporcionados por el Instituto Volcanológico de Canarias (INVOLCAN) en su último informe ‘Guayota-Canarias’. Según este informe, la actividad sísmica se concentró principalmente en las islas de Tenerife, Gran Canaria, El Hierro y La Palma.
Actualmente, los semáforos volcánicos de Tenerife, El Hierro, Lanzarote y Gran Canaria se encuentran en posición ‘Verde’, lo que indica que no hay riesgo inminente de erupción y que los residentes y visitantes pueden llevar a cabo sus actividades con normalidad. Sin embargo, en La Palma, donde la erupción volcánica finalizó hace más de tres años, los parámetros geofísicos y geoquímicos aún no han vuelto a la normalidad, y el semáforo volcánico se mantiene en posición ‘Amarillo’.
La Red Geoquímica Canaria señala que se han registrado emisiones anómalas de dióxido de carbono en algunas zonas, como en Tenerife, donde se ha observado un proceso de presurización del sistema volcánico-hidrotermal desde 2016.
En cuanto a la actividad tectónica, se han registrado terremotos a lo largo de fallas sísmicas activas en la región, como la que se encuentra entre Tenerife y Gran Canaria. A pesar de esto, no se han observado variaciones relevantes en la deformación del terreno en ninguna de las islas.
En la isla de Tenerife, el Instituto Geográfico Nacional ha detectado una actividad sismovolcánica leve en Las Cañadas del Teide, pero se mantiene la afirmación de que no hay un aumento significativo en el riesgo de erupción a corto o medio plazo. Se han registrado eventos híbridos en la zona, pero no se consideran suficientemente relacionados con enjambres sísmicos anteriores.
En resumen, a pesar de la actividad sísmica registrada en las Islas Canarias, las autoridades mantienen la vigilancia y monitoreo constante para garantizar la seguridad de los residentes y visitantes en la región.
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