Descenso del mar de nubes en la Macaronesia central: estudio de la ULL.

Descenso del mar de nubes en la Macaronesia central: estudio de la ULL.

Un equipo de investigadores de la Universidad de La Laguna (ULL), liderado por el Grupo de investigación en Ingeniería del Medio Ambiente (GI2MA) y dirigido por Juan Carlos Guerra García, ha realizado un estudio sobre la evolución de la altura del mar de nubes en la Macaronesia Central (Madeira y Canarias) en las últimas dos décadas. A través de sondeos meteorológicos y datos de temperatura y humedad superficiales recopilados de diversas estaciones en las islas de Madeira y Tenerife, se ha observado un descenso en la altura del mar de nubes.

La presencia de bosques nublados en la región macaronésica, específicamente los bosques de laurisilva, está estrechamente relacionada con las condiciones de humedad que proporciona la inmersión en el manto de estratocúmulos. Cualquier cambio en la altura del mar de nubes tendrá un impacto significativo en estos ecosistemas tan singulares.

El estudio, publicado en la revista ‘Earth Systems and Environment’, ha analizado la altura de la base y la cima del manto de estratocúmulos en cada día de los últimos 20 años. Los resultados revelan un descenso estadísticamente significativo tanto en la base como en la cima del manto de estratocúmulos en la región macaronésica central, siendo más pronunciado en Madeira que en Canarias.

El descenso en la cima del manto nuboso, que generalmente coincide con la base de la inversión de temperatura característica de esta zona del Atlántico Norte (Trade Wind Inversion -TWI-), se relaciona con el aumento en la subsidencia de la región, asociado al reforzamiento y desplazamiento del anticiclón de las Azores. Por otro lado, el descenso en la base del manto de estratocúmulos, donde se sitúa el nivel de condensación por ascenso (Lifting Condensation Level -LCL-), se atribuye al incremento en el contenido de humedad superficial del aire, correlacionado con el aumento en la temperatura superficial del mar en la región en las últimas dos décadas.

Estos cambios tienen una consecuencia directa en la distribución en altura de los bosques nublados de la Macaronesia, obligando a migrar a estos ecosistemas hacia alturas inferiores. Esta migración a cotas más bajas, con una mayor presión demográfica, uso agrícola del suelo y exposición a fenómenos de erosión en zonas afectadas por el cambio climático, plantea un escenario de alto riesgo de degradación para estos ecosistemas a lo largo de este siglo, según destacan los investigadores.

FUENTE

Ismael Buendía

Ismael Buendía

Soy Pablo Arranz, licenciado en ADE por la Universidad Complutense y con un máster en Dirección de Personas y Desarrollo Organizativo por ESIC. Me interesan el networking y el social media, y enfoco mi desarrollo profesional en la gestión del talento y la transformación organizativa.

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